domingo, octubre 29, 2006

PODER: UNA HISTORIA DE SEDUCCIÓN Y ADICCIONES

El poder atrae, seduce, y hasta condena a la adicción a quienes llegan a degustar la dulce victoria. Sino, repasemos la historia reciente.

1994: se renueva la Constitución Nacional para permitir la re-elección del actual Presidente

Carlos Menem, quién luego intentaría re-renovar la Ley, Nacional en busca de la Re-reelección...

¿Acaso la debacle de 2001 no fue el final de una interminable pelea por el poder?

Aquella riña, fue la que generó los 5 presidentes en una semana, que pelearon, buscaron y encontraron poder...

...

Ahora bien, ¿qué pasa con la candidatura de Solá en la Provincia de Bs. As?

El actual Gobernador de la Provincia, llegó a la cumbre del poder provincial, tras el paso de Ruckauf a Cancillería. Luego, en 2003, Felipe Solá fue elegido Gobernador junto a Graciela Giannettasio como Vice-Gobernadora. Por elecciones, sería la primera vez que Solá llegara a la Gobernación, pero quienes son opositores en la Provincia, intentan que la Justicia no avale la nueva candidatura del actual Gobernador. Felipe Solá, ya presentó una solicitud a la

Justicia para que avalen la candidatura 2007.Según la constitución provincial, en el artículo 123,

Gobernador y Vice, pueden ser reelectos por un período, y para volver a candidatearse en esos lugares deben esperar un período.

El texto de la Carta Magna presenta la posibilidad de que Solá sea nuevamente electo, como también presenta la posibilidad de varios malentendidos.

La Justicia, en fin, será quién deba poner el punto final sobre esta historia. La realidad, es que la Justicia responde al actual Presidente, mientras que este necesita la candidatura de Felipe Solá.

La desesperación en la búsqueda de un guiño judicial es una nueva muestra de la búsqueda de poder, que hace adicto a quién lo encuentre, mientras seduce a quien lo busca.



 

lunes, octubre 16, 2006

ACUERDO DE PRECIOS: OTRO GOLPE A LA INFLACIÓN.


El acuerdo de precios alcanzado por el Gobierno esta semana, con los supermercadistas, sobre alrededor de 400 productos, busca generar una merma en el crecimiento inflacionario por el que atraviesa la economía Nacional. Al mismo tiempo, un grupo de trabajo encabezado por el Presidente Néstor Kirchner busca generar acuerdos con otros sectores, sobre todo de índole privado.
La desesperación con que desde el gobierno se manejan todos y cada uno de los temas que involucran a los posibles problemas económicos, hace sospechar sobre la veracidad del incesante crecimiento que publicitan a diario sus partidarios.
Los desacuerdos comerciales, la imperiosa necesidad de nuevos acuerdos de precios a diario; el ataque a sectores de prensa que refieren o divulgan estos temas, las peleas continuas con sectores económicos fuertes y la imperiosa necesidad de regular desde el estado precios y consumos, hace comprender que además de un autoritarismo refulgente, nuestro Gobierno es política y económicamente inestable.
Es tiempo que desde el Estado se cree una política segura frente a los inversores, al mismo tiempo que le de tranquilidad a los habitantes. Es tiempo de debatir a ciencia cierta, si los datos que surgen desde los ministerios son reales, o sólo cumplen las medidas oficiales solicitadas por mandatarios de alto rango.
Es cierto que la inflación preocupa y debe preocupar a la sociedad toda, porque de ella puede devenir el colapso financiero y nacional total; pero también es cierto que ningún control de precios ejercido en otros lugares del mundo dio resultado.
Si para muestra basta un botón, no es difícil recordar lo que le sucedió al Gobierno de Allende, cuando por ejercer controles como los que se intentan llevar a cabo hoy y ahora en nuestro país, Chile sufrió una de las más duras y cruentas dictaduras de la historia de Sudamérica; por si fuera poco, los esqueletos de la última dictadura nacional, están saliendo a la luz, y con muchas ganas de volver a ser poder.
El acuerdo de precios llevado a cabo por el Gobierno Nacional, es un buen calmante para sofocar la inflación, pero no es un paso único y final. Como sucedió a fines del 2005, cuando comenzó la implementación de controles de precios, las metas no son claras ni concretas, y la sociedad necesita, al fin y al cabo, una solución a mediano o largo plazo, y no sufrir ante estas peleas sin sentido contra una inflación que encierra algunos contenidos reales, mientras hecha bajo el tapete contenidos de inflación paralela que para los Mandatarios, es mejor no se conozcan.

jueves, octubre 05, 2006

Víctimas de un nuevo flagelo


Muchos pueden ser los motivos que conducen a una persona a alcanzar un estado de adicción que se ha vuelto incontrolable. Y lo más dramático es que esa desesperación comienza cada vez más temprano. Si bien el uso de drogas ha existido desde tiempos remotos y en diferentes razas y culturas, es hoy cuando la drogadependencia se percibe como un problema acuciante. Sus consecuencias no sólo recaen en aquellos que consumen estas sustancias , que sin duda son los más afectados, sino sobre el conjunto de la sociedad a través de diferentes problemas como los conflictos familiares, la violencia, la inseguridad y, por último, el gran costo que este flagelo trae a los sistemas de salud. La nueva dinamita que se ingiere con un vértigo que asusta es la llamada pasta base (PBC) o "paco" ,cocaína no tratada que se extrae de las hojas de coca, a través de un proceso de maceración y mezcla con solventes como parafina, bencina, éter, tolueno o kerosene y ácido sulfúrico.
El drama del "paco" se acentúa a partir de su bajo precio, que permite adquirirlo sin dificultades aun a aquellos que menos tienen : una dosis cuesta un peso. Pero allí hay un infernal malentendido, ya que es la más barata pero no la menos costosa, según explican los mismos que la consumen. Son testimonios que estremecen. Como el efecto del paco es efímero, el peso dura cinco minutos. Muchos dicen que fuman hasta 50 cigarrillos por día: gastan así más que adquiriendo cocaína.
El efecto volátil obliga a conseguir dinero a toda velocidad para comprar más droga. Los adictos han perdido el rumbo, pero no se quieren bajar. Habitan más allá de los márgenes y andan caminando encorvados. No les queda nada, muchas veces venden hasta su propia ropa; los sueños los vendieron hace rato.
Desdichadamente, su cabeza suele estar en ruinas por eso que consumen, que se consume rápido y que liquida rápido también. Uno de los efectos del "paco'' es generar una doble exclusión: a la que produce la droga se suma la de la propia familia. Rompe los códigos de convivencia.
En un país donde las oportunidades no son las mismas para todos y donde quienes tienen que desarrollar políticas no internvienen para producir un cambio, se crea un campo más que óptimo para la penetración de ésta y tantas otras drogas.
También para obtener drogas existe una brecha social cada vez más grande, una droga para cada bolsillo y esto de la misma manera es parte de la sociedad de consumo.Pero en este último tiempo la situación cambió en algún punto, ya que el "paco''no es sólo un veneno en las zonas marginales. Comienza a expandirse a barrios de clase media,aunque de modo menos visible y con menor frecuencia.
Al fin y al cabo,el seguidor de esta sustancia es esclavo de una vida que conduce a una escalera mecánica sin retorno.
De esto debe tomar conciencia la sociedad: esta droga, que cada día invade más y más a los barrios carenciados, castiga a los jóvenes que ya venían golpeados socialmente por la mal nutrición, que se inician con el pegamento o el alcohol y a los 13 o 14 años empiezan con el "paco''. El "crack'' su pariente norteamericano, fue el detonante en los Estados Unidos de una mayor preocupación social sobre el problema de las adicciones. Ojalá en nuestra sociedad se tome la misma precaución y como allá el "crack'' fue motor de una movilización colectiva contra la droga, aquí la sociedad debería dar una respuesta rápida y eficaz. Y esto pasa también por las leyes, por tomar conciencia de que en este caso la lucha no es contra los grandes traficantes ni contra redes complejas que necesiten un tratamiento de las fuerzas federales y que se requiere una respuesta local al tratarse de minoristas, de bandas marginales instaladas en las villas y allí hay que atacarlas con rapidez, brindando el Estado prenvención y no represión al que consume.
Se sabe que una respuesta autoritaria o exclusivamente sanitaria no solucionará todo el problema, porque los chicos en vulnerabilidad psicosocial están y seguirán en las esquinas de los barrios más pobres, sin sueños, sin futuro, pensando en cómo vivir el hoy dispuestos a apostar a nuevas experiencias aniquiladoras. La medida debe ser también social, empezar a abrirles nuevos caminos, capacitarlos y ayudarlos a que generen su propio trabajo.